|
Pesadamente cayó hacia atrás y el peso de su cuerpo, sobre la polvorienta
y derruída alfombra se contorsionó de dolor. Su cabeza, golpeada y herida emanaba sangre que comenzaba a manchar su camisa. Después todo fue oscuridad y frío. Incertidumbre y terror.
Sus ojos, lentamente se abrieron tratando de reconocer el lugar.La fétida humedad,casi le imedía respirar y se dió cuenta que estaba en una cárcel de piedra y barrotes de hierro. Cómo llegó allí , se preguntó. Su memoria lo traicionaba y su mente aún estaba confusa. Pesadamente se incorporó y pasó su mano por la cabeza donde un profundo corte lo hizo gemir de dolor.
|