|
Empecé a caminar, sin un rumbo demasiado fijo más que en busca del destino de como cambiar esa monotonía e insuficiencia en mi vida. Vista pérdida, paso tranquilo, calles llenas de gente en un vacío poco perceptible al común ojo humano. Mis ojos observaban todo esto y nada a la vez. Mis pies avanzaban, de a uno a la vez, analizando paso a paso que implicaba hacer ese paso. Nada, no implicaba nada. Mis hombros, mi espalda, un poco encorvada, pensaban en buscar una mejor postura para vivir. Nada, no pensaba nada. Mis brazos flotaban por el aire, sin un ritmo en particular, a su propio ritmo. Vi a una persona, que creo que me resultó conocida, o me iba a resultar conocida, algo así. Esta persona me vio a mí, y por su cara me parece que le sucedía lo mismo.
|