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La luna, el niño y el perro.
...buscaban y gritaban, solo se oía el “cricri” de los grillos, el croar de las ranas y los aullidos lejanos de un coyote de montaña. La fe comenzaba a resquebrajarse, la angustia atenazaba la garganta y el sudor frío... ideas morbosas y lúgubres anidaban en todos, no encontraban al niño...ni al perro. La negra noche cobijaba ya los matorrales, y nada....nada. Amaneció...
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