|
-Hola, buenos dias, ¿por casualidad no sabra donde se encuentra el baño?- era lo unico que se me ocurrio preguntar.
El niño me miro de arriba a abajo como detallandome, a decir verdad sus ojos negros me asustaban un poco, pero la curiosidad que me producian era mas grande.
-NO- solamente alcanzo a decir y se volteó nuevamente. Quedé insatisfecha con tal respuesta asi que volvi a preguntar.
-Que bonita vista ¿verdad?, ya veo por qué te sientas aqui todos los días.
El niño no hizo comentario alguno, estaba como inmovil.
-¿Cómo te llamas?- le pregunté.
|