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El repiqueteo de mis tacones se hacia monotonía tras la sintonia de la lluvia y el mecer de los arboles. Empezaba a anochecer y la fuerte humedad empezaba a hacer estragos en mis helados huesos.
Sus pasos rompieron la monotonía de aquel singular silencio. Miré a mi alrededor buscando una mirada que desconocía, pero lo único que encontré fue lluvia y arboles azotados por el viento;pero notaba como su mirada acaricia cada rincón de mi cuerpo.
Sin darme cuenta, mis pasos se hicieron cada vez mas rápidos. Mis tobillos ardían por el dolor de aquellos patéticos tacones, aminore la velocidad.
Sentí sus pasos aun mas cerca de los míos. La confianza de aquel extraño empezaba a crecer como también empezó a crecer mi miedo.
Mis tobillos temblaban tentandome a caer y mi desesperacion afloraba poco a poco.
Sus pasos aun sigilosos, se mantenian muy cerca mia.
Nervios, miedo, desesperacion,...,mi apartamento era el unico lugar donde podia mantenerme a salvo.
Toda esa mezcla de emociones incontrolables me terminaron una mala pasada.
Mis temblorosos tobillos, cansados al igual que mis rodillas terminaron por desplomarme al suelo.
Me levante y quede parada por un momento, dando calor a mis rodillas aun doloridas por el golpe.
Un calor sofocante golpeo mi nuca y un mareo me tentaba a una nuev acaida, mientras que en el espesor de la niebla el me acechaba sigilosamente...
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