|
Como no podía hacer otra cosa, decidió marcharse de ahí. Ni siquiera estaban casados, por que él la había convencido de vivir con él antes de casarse. Sabía de antemano que así no iba a casarse, pero ahora daba gracias a Dios por ello. -"La vida es tan bella" escribió en la hoja de despedida, "Y tú eres tan egoísta y arrogante, que la opacas." Terminó con "PD: Perdón por ser feliz"
Tomó sus maletas y se fue. No lloraba, por que sentía un gran desahogo. Podía sentir la libertad mientras caminaba por la calle. No sabía a dónde ir, pero sin embargo, una gran sonrisa iluminaba su rostro.
La gente que pasaba ni siquiera notaba su presencia, ah, pero ella notaba a cada una de las personas, saludaba con gusto, reía y no se sentía oprimida por ello. Era feliz... más feliz de lo que hubiese pensado. Cantó sin que le importara...
|