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...a la madre de Rory batiendo unos huevos para el bizcocho de la tarta.
- Pasad muchachos, pasad. No os quedéis en la puerta. ¡Que paséis, coño!
Durante el silencio, entraron todos en la cocina de "mamá".
- "Ui, chico. Qué delgado te veo. Bueno, a lo importante. ¿Rory? ¿Qué clase de nombre es ese? Mira, hijo, yo no sé en qué estaría pensando tu padre cuando te bautizamos, pero yo estaba impaciente por tener a tu hermano pequeño. Así que igual... no sé, no estoy segura, pero podría ser que tu padre me preguntara "Cariño, ¿Qué nombre le ponemos al niño?" y al tocarme la mejilla me pusiese un poco tensa del sofocón y le dijera "¡Jroy!". Y él entendiera Rory. Por fortuna para todos, en especial para ti..., hay un registro civil en el que puedes presentar una instancia al señor juez, se lo piensa 15 días y te dicen que sí. Podrías ponerte "Sergio", o "Marc"... ¡O Roberto!
Tú Jack, ¿Como siempre? Siempre viendo lo evidente: Ja, Ja, mmm, con dos risas es suficiente. Mmm... ¡Chst! ¡Iris! Hija, cada día eres más miedica."
Iris dio un respingo en el taburete en que estaba sentada mientras en su cabeza resonaba "Que no me vea, que no me vea".
- ¡Iris! ¡Que te estoy hablando!
- "Roberto... Habíamos quedado en que te cambias el nombre, ¿verdad? Sí, Roberto es el mejor. ¿Qué tal va la construcción impotente de tu padre?
Bueno, poneos cómodos que hay de comer lentejas con chorizo y estoy terminando una tarta de requetechupete."
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