|
Yo esperaba que en ese momento mi marido se levantara del sofá y me gritara preguntándome que es lo que había hecho. Esperaba me incriminase lo que nos había costado esa pantalla Sony por la que tuvimos que estar tanto tiempo sin salir de casa, ahorrando euro a euro.
Pues no!!!. No se levantó, no reaccionó, se quedó con la mirada fija hacia donde estaba la pantalla ardiendo.
Me entró miedo, no sabía que hacer con las llamaradas que empezaban a salir, tenía miedo que saliera todo ardiendo, pero más miedo tenía al ver la no reacción de mi marido. ¿Qué le pasaba? ¿Qué miraba? ¿Qué estaba haciendo?...
|