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María ya no era una niña, pero sin embargo se siente muy huérfana cuando fallece su padre. María quiere a su padre más de lo que ella misma puede llegar a imaginar y es a partir de la pérdida de su padre, cuando se une más a él cuando algo que ella no sabía va a descubrir.
Hace años que María sabe que a través de sus sueños puede descubrir cosas que ocurrirán en el futuro, pero lo que no sabe es que a través de sus sueños puede también viajar al pasado y allí descubrir el origen de sus desgracias.
Un día estaba sentada en el ordenador consultando su correo cuando de repente una sensación de sueño le invade la mente, su voluntad se ve menguada y cae en un profundo sueño. En el sueño oye una voz que reconoce al instante, es la de su padre Manuel que en un primer lugar le dice que no llore por la separación, que aunque no se dé cuenta él no se separa nunca de su lado y además ahora que no está le explicará la verdadera historia de quien es ella.
María aunque para todos era una chica muy sencilla y normal, tenía "cosas" poco frecuentes, por las que había sido perseguida siempre y que le habían conducido a vivir esas situaciones tan desafortunadas, que incluso le habían costado la rotura de su matrimonio y casi la pérdida de su hija.
Manuel le pidió a María que confiase en él y que tuviese paciencia, que diera tiempo al tiempo para ir descubriendo pues lo que le tenía que decir no era nada fácil y necesitaba de tiempo tanto para que lo explicase Manuel como para que lo entendiese María, así fue como Manuel emplazó a María para un nuevo encuentro en sus sueños, sueño que nos llevaría hasta la bella Italia.
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