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Apreté los ojos y me puse las dos almohadas sobre mis oídos, por unos momentos me dormí, pero desperté de un sobre salto al sentir el chasquido de la puerta de la habitación abriéndose, quedé paralizado, no podía moverme, sentí ruidos en la sala, como pude me incorporé, me levante de la cama, busqué el swiche de la luz, no lo encontraba, empecé a tocar con mi mano derecha sobre la pared, estaba muy fría como una tumba, hasta que al fin lo palpé, trate de encender, pero no había luz, seguía escuchando muchos ruidos en la sala, recordé que tenía un cirio en la mesa de noche junto a la cama, y saque de mi pantalón los fósforo y la encendí, efectivamente la puerta de la habitación estaba abierta, hice un respiro profundo, seguramente no la cerré bien, salí a la sala donde los ruidos eran intensos, sentía mucho pánico, llegué al lugar de donde provenían los ruidos, quede un poco aterrado, pero recobré el alma, eran una ratas, al verme huyeron por la ventana que se encontraba abierta, pero si yo la había cerrado, la cerré de nuevo y me dirigí al control de la luz, abrí la palanca y me dí cuenta que los tacos estaba bajos, los subí y de nuevo la luz iluminó todo el apartamento, volví a respirar profundamente, me asomé por la ventana, todos los demás apartamentos estaba a oscuras, miré el reloj, las dos de la mañana, no tenía sueño, me senté el sofá y prendí la televisión, sentí hambre y me dirigí a la nevera, que sorpresa no había nada estaba vacía, pero si en la tarde había comprado algunos cosas comestibles, en que momento me los había comido, no presté atención y volvía la sala, el televisor estaba apagado, yo lo había encendido, lo hice nuevamente, decidí sentarme, ya el sofá no estaba, en su lugar una silla de balanzas, que extraño nunca la había visto, la miré, parecía confortable, me senté y comenzó a balacearse fuertemente, hasta tumbarme, caí al suelo, reí a carcajadas yo solo y la miraba, me levanté, de pronto sentí un olor a café, me dirigí de nuevo a la cocina, el café hervía lo bajé, busque la azúcar y endulce en un posillo un poco de el, lo tomé, luego recordé, yo no puse a hacer café, de donde salió, corrí como loco por todo el apartamento, entre en la habitación y vi el closet abierto, que raro esa ropa allí no era mía, cerré de un tajazo el closet, estaba volviéndome loco, caminé hasta el baño, la luz estaba encendida y la puerta entre abierta, sentí el chorro del agua, abrí despacio la puerta, alguien estaba en la ducha, ahora podía ver claramente la sombra de alguien bañándose, mis pies quedaron pegados al piso cuando vi que lentamente se deslizaba la cortina que dividía el baño con la ducha, se iba abriendo poco a poco, mis ojos se abrieron enormemente...
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