Inicio Historias Alta Usuarios ¿Cómo funciona? Recursos
Conexión usuario:
Pseudónimo
Contraseña    
Regístrate como usuario y podrás:
- Escribir cómo deseas que continue la historia.
- Escribir nuevas versiones del capítulo actual.
- Escribir nuevas historias.
Sugerencias y comentarios
Historias del mismo estilo
donde lloran los leones
Viejo o joven
La busqueda de la mentira
Mi hermana
Tu regreso
Senda
El Coco
si yo fuera..
LA ILUSIÓN DEL ESCRITOR
juegos de identidad
Deva
Vida en la muerte
Un pedacito de tu querer
Mi amigo el Duende
El cangurito saltarín
Viaje al corazón del corazón
Ciudad de Noche
La crucifixión del pintor Jorobado
Los astros de Verus
Renacer o morir
 

Título: Mi amigo el Duende
Estilo: Fantásticas
 
 
Capítulo 1 versión 1
 

Autor: rodobal


Me acosté.
Quería soñar. Quería encontrarme con el duende, en el claro del bosque. Y no pude. Sombras. Sombras dantescas en mi cuarto. Mis ojos abiertos viendo sucesiones de imágenes. De imágenes de ayer, de hoy, de momentos que no viví. De momentos que quiero vivir. Mis ojos abiertos. La imagen.
Me vi pasear, tomándote la mano, señalándote una flor o el cielo. Riéndonos, sin ver tu rostro. Pero ese momento no lo viví. Quiero vivirlo. Y ahora no como un sueño, en la realidad.

- ¡Es muy bonito lo que estás pensando!
- ¡Esa voz! ¿Duende? … ¿Estás aquí?
- Si. Yo tampoco podía dormir. De hecho, no lo puedo hacer mientras tú estás despierto.
- ¡Pero no! Eres un duende. No estás despierto, ni siquiera estás. Sucede que yo me dormí. Empecé a soñar y ahora en mi sueño te veo y hablo, hablo contigo, como la otra vez.
- No. No estás soñando. Ni siquiera duermes. Sólo que yo me atreví a cruzar la barrera de la fantasía para venir, para estar contigo.
- Me cuesta creerlo. Y te lo agradezco. Hoy te necesitaba mucho. Sucede que confundo un sueño con la realidad, quiero vivir mis sueños.
- ¡Es fácil!
- ¡Bárbaro! Me lleva horas, días o semanas pensar o acomodar mis sueños. Y tú. Tú. Te apareces de repente y dices: ¡Es fácil! No. No lo es.


- Alguna vez mi estimado amigo. Cuando tienes un sueño del que no quieres despertar o quieres llevar a la realidad, sólo tienes que hacer una cosa, abrir tus ojos y gozar. Gozar de tu sueño. Es el primer paso para que ese sueño no muera. Luego con el sueño dentro de ti, comienza a compartir todo. Un ¡Buenos Días! Al portero. Un ¡Hasta luego! Al diariero. Un ¡Gracias! Al florista y la mejor sonrisa, la que sale desde tu alma, cuando estás entregando las flores que a ella le compraste. Confunde, confunde el sueño y la realidad, fundidlos en uno.
- ¡Hay duende! Mi realidad es mi sueño. Sin mi sueño no vivo. Vivo por mi sueño. No hay otra cosa en mí.
- Duerme. Duerme y sueña. Tener algo en un sueño ya es hacerlo realidad...

Anterior
Siguiente capítulo
- Lee, imagina y escribe. En sigue la historia tú eres el autor -