|
"Los años de guerra fueron incontables. Los hijos sucedían a sus padres en el campo de batalla y pronto los humanos olvidaron la causa del conflicto. Solamente los elfos y los enanos sabían que la guerra era contra las huestes del Caos, el dios del Todo y la Nada. Era una guerra sutil, que se libraba con pocas armas físicas. Los reyes creían que declaraban nuevas guerras cuando en realidad, lo único que hacían era iniciar nuevas batallas de una única y gran guerra, mas los elfos y los enanos habían estado al principio y se ocupaban de cada nueva generación de estas razas supiera exactamente las razones de la guerra. Finalmente, una alianza de dioses, elfos, humanos y enanos consiguió eliminar la raíz del conflicto: desterraron al Caos..."
- Aguarda, bardo- dijo una mujer, una prostituta a juzgar por sus ropas y su aspecto-. Lo que dices no es del todo verdad. Es imposible desterrar a un dios.
|