|
Esta historia tiene su comienzo en un pueblo de la provincia de Huelva, en una de las playas mas visitadas de los turistas, Isla Cristina, así se llamaba el pueblo, y era muy famoso en toda Andalucía. Era una familia normal y corriente, un padre, una madre, y una hija, que se llamaba Cristina del Carmen.
Carmen la madre de Cristina, no pudo tener más hijos, porque al poco tiempo de nacer Cristina, le diagnosticaron un tumor sin importancia, y fue operada, rápidamente, porque su vida corría peligro de muerte, sino la operaban.
Cristina tenía el pelo negro y muy rizado, y los ojos azul cielo, y se parecía mucho a su padre. Ella tenía un primo en Barcelona, que se llamaba Antonio, y que por coincidencias de la vida, nacieron el mismo día.
Los padres de Antonio vivían en Barcelona, porque la hermana de Carmen, se
Enamoró de un hombre rico, y se fueron a vivir a Barcelona, donde tenía junto con sus hermanos, sus empresas.
El día 15 de agosto de 1975, Carmen, la madre de Cristina, recibió una llamada de teléfono, de un vecino de su hermana Cristina, que la llamaba para darle una noticia. Fue ella misma quién cogió el teléfono, ya que estaba sola, porque Cristina estaba en el colegio, y su marido trabajando.
_Si, ¿Quién es?
_¡Buenos días! _¡Buenos días!, ¿Qué desea?
_Soy un vecino de su hermana Cristina.
_¿Dónde está ella?
Ese hombre se quedó en silencio, porque no sabía como decirle a Carmen la verdad. En esos momentos, ese hombre empezó a llorar, y llorando le habló.
_Su hermana ha tenido un accidente de coche.
Cuando Carmen escuchó esas palabras, empezó a ponerse muy nerviosa, y su voz empezó a cambiar hablándole a ese hombre muy nervioso.
_¿Qué le ha pasado?
_Anoche cuando venían de vacaciones de Huelva.
_¿Han muerto?
_Siento decirle que sí.
_¿Le ha pasado algo a mi sobrino?
_Por suerte no le ha pasado nada.
_Menos mal, ¿Dónde está?
_En el hospital, ya que tiene una pierna rota.
_¿Sólo eso?
_Sí.
_Menuda desgracia la de mi hermana.
_Señora, la familia de su hermana, me han pedido algo.
_¿Qué?
_Que cuando usted pueda venga a Barcelona.
_¿Para qué?
_Para que usted esté con el niño.
_¿No se puede quedar nadie con él?
_Señora, a mi solo me han dicho esto.
_No se preocupe, hoy mismo llamaré al aeropuerto, para saber cuando hay vuelos.
_Me parece muy bien.
_¿Me puede hacer un favor?
_Si, señora.
_Puede quedarse con el niño mientras que yo llego.
_Si señora, lo haré.
_Gracias.
_De nada, señora. La tengo que dejar, adiós.
_Adiós.
Los dos colgaron los teléfonos, y Carmen se quedó allí sin podérselo creer. En esos momentos Luís llegó a casa tras cumplir su jornada de trabajo. Era cantante de orquesta, y muy famosa en esos tiempos, también se pasaba las noches fuera de casa, incluso a veces días. Al llegar, y ver a su mujer llorando le habló.
_¿Qué te pasa?
_Acabo de enterarme de una mala noticia.
_¿De qué?
_Que mi hermana ha tenido un accidente.
_¿Sola?
_No, junto a su marido y su hijo.
_¡No puede ser!, ¿Cómo puede haber ocurrido?
_Cuando se iban para Barcelona.
_¿Han muerto?
_Ha muerto mi hermana, y su marido.
_¿Cómo ha podido pasar esto dios mío?
Carmen no le contestó ya que empezó a llorar. En esos momentos Luís se acordó de su sobrino Antonio, que apenas tenía unos meses de vida, y le habló a su mujer.
_¿Al niño le ha pasado algo?
_No.
_Está en el hospital, con una pierna rota.
_Menos mal.
_¿Sabes que me han pedido que vaya a Barcelona?
_¿Quién?
_La familia de él.
_¿Para qué?
_Para cuidar al niño.
_¿Y ellos no lo pueden cuidar?
_Creo que no.
_¿Qué vas a hacer?
_Me iré y estaré allí hasta que le den el alta. Seguramente, tardará algún tiempo.
_¿Supongo que querrás traerte el niño?
_Sí.
_Haces bien, ¿Te vas a llevar a la niña?
_No, la dejaré aquí con María Luisa, ya que es muy pequeña para viajar.
_Esta bien, ah, quería decirte que mañana nos vamos de viaje.
_¿Dónde?
_A Madrid, nos ha contratado por 5 días.
_¡Vale!
_Me voy a duchar.
_Y yo voy a llamar al aeropuerto.
_Me parece muy bien.
Luís se fue a ducharse, y Carmen se fue a llamar al aeropuerto para ver si conseguía algún billete para Barcelona.
Al día siguiente, Carmen se fue a Barcelona, estuvo allí durante un mes, y luego se llevo al niño, para vivir con ellos. Antonio y Cristina se criaron como hermanos.
Un día Carmen estaba en el jardín tendiendo ropa, cuando llegó Cristina llorando, entonces tenía 11años. Carmen no la vio llegar, pero le notó la voz triste al hablarle con ella.
_¡Hola mamá!
Cuando Carmen escuchó a su hija, dejó lo que estaba haciendo, se acercó a ella, hablándole.
_¿Qué te pasa?
_Que las chicas se han ido a patinar
_¿Por qué no te has ido con ellas?
_Es que no se patinar. Además, no tengo patines.
_Ya pero, le puedes decir a las chicas, que te presten uno para a que aprendas a usarlo.
_Eso quiero hacer.
_Hazlo, ¿Dónde está tu hermano?
_Está con los chicos, jugando al fútbol, ¿Y papá?
_Sé esta duchando para irse a trabajar.
_Voy a hacer los deberes.
_¡Vale!
Cristina se fue a hacer los deberes a su habitación. Al llegar allí, cogió sus cosas, y se puso a hacerlas. Al poco rato, cuando estaba terminando de hacer los deberes, pasó por allí su padre, y como tenía la puerta abierta, entró, y le habló a su hija.
_¡Hola Cristina!
_¡Hola papá!
_¿Has visto a tu madre?
_Cuando yo he llegado estaba tendiendo ropa.
_Gracias.
Cristina se quedó en silencio haciendo sus deberes, cuando se acordó de algo, y le habló a su padre.
_Papá, ¿Vas a cantar hoy?
_Sí.
_Me encantaría que me llevaras contigo.
_Lo siento, pero hoy no va a poder ser.
_ ¿Por qué?
_Porque hoy hay mucho jaleo.
_Esta bien lo comprendo.
_Gracias.
_Si, yo te pidiese algo, lo harías.
_Si, esta a mi alcance, si lo hiciese. ¿Qué quieres?
_ ¿Por qué no me enseñas a cantar?
_ ¿Te gustaría?
_Sí, y también hay otra cosa que me gusta mucho.
_ ¿Qué?
_Cuando te pones a tocar el piano, me gusta escucharte, y me pongo a soñar que soy yo la que lo toca.
_Si, eso quieres, a partir de mañana te doy clases, tanto de canto como de piano.
Cuando Cristina escuchó esas palabras, se puso muy contenta, le dio un beso a su padre, y luego le habló.
_Gracias, papá.
_De nada, ah, tengo una cosa para ti.
_ ¿Qué?
_Tengo que irme a trabajar, pero ve a mi habitación, y en mi lado del ropero, en el primer cajón, hay una carpeta azul, en la que pone “curso de piano”, cógela, y a partir de hoy, estúdiatelo, que cuando llegue la hora, ya practicarás, tanto de canto como de piano.
_ ¡Vale!
_Adiós, hija.
_Adiós.
Luís se fue a trabajar, y Cristina se fue a buscar la carpeta que le dijo su padre. La cogió y empezó a mirarla, luego salió de la habitación, y se fue a duchar, ya que había terminado de hacer los deberes.
Ya habían pasado 15 días desde aquella conversación. A Antonio le gustaba jugar al fútbol, y Cristina descubrió el mundo del patinaje sobre hielo, aunque le gustaba verlo por la tele, pero nunca lo practicó. También descubrió el mundo de la música, y cada vez le gustaba más.
Ese día ambos estaban en el colegio, y salieron al recreo. Antonio se fue al campo de fútbol, que estaba recién terminado, y Cristina se fue con sus amigas, a hablar un poco, de las cosas de chicas. Ángel llegó donde estaba Antonio, y le habló.
|