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No había otra cosa que me molestara mas que verlo sentado en el sofá mirando la tele sin prestarme atención.
Al principio pensé que dependería de lo que viera, pero me di cuenta que solo miraba, pero no se enteraba ni de lo que estaba viendo.
No entendía para que insistía tanto en querer estar conmigo y venir a mi casa. Llegue a pensar que mi pantalla de plasma le gustaba más que yo.
Decidí hacer una prueba...
Uno de los días que vino a casa, mientras yo hacia la cena y el veía la tele, fui al comedor, le mire a los ojos, ni me vio, me acerque, le bese, se quedo igual, fui hacia la televisión, la apague, me retire un poco de ella, lo mire fijamente, no le dije nada simplemente esperaba y temía su reacción, levanto la vista, me miro, se levanto...
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