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Si, si, entiendo. Todas las historias tienen su comienzo, pero como no soy escritora... profesional, empezare por la mitad.
Estaba en Londres, ni siquiera se decir buenos días... bueno si se decir buenos días en ingles, pero la cosa es que llevaba un traductor portátil de idioma o sea podía entender lo que me decían en casi cualquier idioma simultáneamente a que me hablaran. Llegue al hotel "Ressette" ...Si, me pareció extraño el nombre.
Pero debía encontrarme con un tal Jean, se que era hombre vi la foto y luego lo vi a el en el bar del hotel... blanco,Rubio de cabellos hasta el hombro y ojos claros vestía todo de negro. Volví a mirarla foto para confirmar el parecido y al bajarla...ya estaba frente a mi -¡Bestia! Que susto me pegaste. -
El arqueo su ceja,- tal vez no me entendió - pensé .
-Señora Ruiz- tendió su mano - Soy Julian, podemos ir ya a la mansión "Delvline" (oigan, así me sonó el nombre). Yo no le di la mano, una experiencia anterior me dejo, digamos desconfiada ante un hombre simpático vestido de negro.
Al dejar el lugar tuve la impresión que alguien nos vigilaba por un segundo me pareció ver un sujeto vestido estilo gótico de cabello morado, usaba gafas oscuras pero no se como decirlo,la fisonomía de su cara me dio espina de que era oriental. Dije que lo vi solo un segundo, por que alguien paso frente a el y desapareció. Mejor no le di importancia y seguí a Julian.
Ya en la carretera iba pensando, no es que estuviera mal Julian, pero, temía que en cualquier momento saltara hacia mi con sus enormes colmillos o que de sus ojos saliera fuego.
-Por favor - sonrió por fin - es la primera persona a la que no le puedo leer la mente y siento que me envía muchos mensajes, piensa en mi...
¡Un telepata! - pensé recostándome a la ventana del pasajero -
No, no soy un telepata, si eso piensa, soy un empata - miro un segundo arqueando su ceja otra vez - usted me lo dijo... con su cara, aun no puedo sentir nada con usted.
Ni lo vas a sentir nene... -susurre yo.
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