|
Era una tarde lluviosa de noviembre, las calles se encontraban desiertas, yo imagine que se debía al clima pero muy pronto me daría cuenta de que esa no era la razón.
Comencé a recorrer la ciudad con la mente en blanco, simplemente quería olvidar lo que había sucedido el año anterior. Mis pensamientos eran lo único que me acompañaba y el mecer de los árboles era prácticamente todo lo que se podía escuchar, de pronto tanta calma me inquieto, no era posible, no era normal me dije a mi misma y el miedo comenzó a invadirme
Sin darme cuenta pronto me encontré caminando mucho más rápido de lo normal y sentí unos pasos aproximarse hacia mi pero al voltear no había nadie, seguí caminando apresurada intentando poder llegar a mi apartamento, allí estaría segura.
Mis pasos se escuchaban tan fuertes y vacíos sobre las desoladas calles y de nuevo escuche esos pasos siguiéndome pero al voltear de nuevo no había nadie.
La desesperación comenzó a apoderarse de mi sentía que me observaban y que me seguían y que estaban cerca demasiado cerca, acelere el paso aún más cuando de pronto...
|