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Érase un niño muy enfermizo cuyo diagnostico era incierto, él era el niño mimado de sus padres.
Un día se sintió muy solitario y pidió permiso a su madre para salir a pasear por su barrio, ya en la calle miraba a toda la gente que pasaba por su lado y también las vitrinas, especialmente una que le llamo mucho la atención, por que del otro lado de la vidriera estaba una muchacha mas o menos de su edad que a primera vista le agrado su rostro y su sonrisa, inmediatamente entro a la tienda y no dejo de observar a la muchacha tras la mesa de atención, pronto ella noto que el la observaba y le pregunto sonriendo que deseaba, inmediatamente Paolo al ver esa sonrisa y ese rostro tan tierno quedo como hipnotizado al escuchar esa melodiosa voz, y solo atino a agarrar cualquier objeto y mostrárselo a la muchacha tras la mesa ella pregunto te lo envuelto, el atinó a afirmar con la cabeza sin lograr pronunciar ninguna palabra y veía como esas manos tiernas envolvían el paquete, luego salio corriendo.
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