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Suena el despertador, sin ninguna pereza me levanto y voy a la ducha, me siento bien, creo que hoy será un día especial.
Llego a la estación, mis ojos la recorren entera, no lo veo por ninguna parte, subo al primer vagón, me siento, cierro los ojos y me lo imagino a él, no me lo puedo quitar de la cabeza, al momento noto una mano suave que se roza con la mía, me estremezco y abro los ojos, allí estaba mirándome tiernamente, sin decir palabra, mi corazón iba a estallar, pero de mi boca no podía salir palabra, mi cuerpo estaba inmóvil y temblando.
Que hago ¡!!!!
Mi destino para apearme llegó, no podía moverme, fueron pasando estaciones y me sentía en las nubes, con mi mano entrelazada a la suya… por megafonía avisaron que era la última parada, seguí inmóvil a su lado, me sentí tan unido a él como si ya hubiéramos coincidido en vidas anteriores……y
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